jueves, 1 de julio de 2010

Ayer




Como si del bueno, el malo y el feo se tratase (sin comentarios sobre la alineación...)

Lastima, sin tesoro y sin muerte alguna. Así fue un día del ayer, en nuestro esplendoroso viaje a Nazas, Durango. Emprendido como un viaje entre amigos, cumpliría varias metas, mejorar la amistad de los cuatro, visitar el maravilloso manantial de agua pura, del cual bebimos hasta saciar, y posar la mirada sobre la criatura mítica originaria de aquel lejano rincón del planeta, el tenebroso GATONEJO, objetivo que no logro ser cumplido.

martes, 1 de junio de 2010

Melodias


Habré escuchado mas de cien melodías que me han hecho pensar, sentir nostalgia, tristeza y melancolía. A pesar de que ninguna evoca recuerdos alegres o memorias maravillosas, todas y cada una de esas melodías me hacen sentir bien, en paz y feliz. No por el recuerdo de aquellos momentos, sino por la memoria de lo que cambie o aprendí gracias a ellos.

La música puede llevarnos a los momentos mas tristes de nuestras vidas, pero siempre nos recuerda, que aun estamos aquí y que gracias a ese suceso, bueno o malo, somos quienes somos.

Me gusta pensar que cada cosa mala que viví, me hizo crecer, me dio el empuje para intentar ser mejor, ser bueno, amable, considerado, etc. Porque todos quieren ser diferentes y la mejor forma de serlo dicho en forma simple, es atreverse a ser bueno.

La vida es un simple ente etéreo, hecha por el conjunto de vida que son las personas. La vida es tan buena o mala como las personas a nuestro alrededor. Por eso me gusta intentar ayudar a quien sea, como y cuanto pueda, para que al final del día, esa persona pueda decir, la vida no es tan mala...

Como esa melodía que nos llena de melancolía, y aun así, nos alegra escucharla.